El 12 de octubre de 2022, un granestructura de aceroLa noria completó su última rotación y se cerró a la perfección. Con 48 cabinas, un diámetro de rotación de 113 metros y una altura total de 120 metros, esta gigantesca estructura marcó oficialmente su finalización. El proyecto añadió un nuevo símbolo a Harbin, la ciudad principal del noreste de China.
Conocida mundialmente como el «Ojo de Harbin», la noria se erige como un poderoso símbolo de la ingeniería moderna y la ambición urbana. Detrás de esta emblemática estructura se encuentra la inteligencia colectiva y la dedicación de cientos de empleados de Harbin Dongan Building Sheets Co., Ltd.
Cómo convertir una noria de estructura de acero en realidad
La gigantesca noria es una de las atracciones principales del Parque Mundial de Hielo y Nieve de Harbin y figura entre los proyectos de construcción más importantes de la ciudad. Desde el principio, Dongan se enfrentó a un desafío fundamental: el equipo debía transformar la visión estética del arquitecto en componentes de acero fabricables que funcionaran de forma fiable en condiciones extremas.
Para afrontar este reto, Dongan formó rápidamente un equipo especializado compuesto por diseñadores e ingenieros de producto. El equipo organizó más de 30 reuniones de coordinación técnica con el diseñador del proyecto para alinear la intención del diseño con la viabilidad de la fabricación. Gracias a estas conversaciones, ambas partes llegaron a un consenso sobre la geometría de los componentes, los métodos de conexión y las tolerancias de producción.
El clima invernal de Harbin supuso una presión técnica adicional. Las temperaturas pueden descender hasta los -40 grados Celsius, lo que afecta significativamente la resistencia de los materiales y el comportamiento estructural. Los ingenieros recalcularon repetidamente parámetros clave, como la ductilidad a bajas temperaturas y la deformación dinámica bajo cargas de viento.
Mediante el modelado tridimensional basado en BIM, el equipo técnico descompuso la llanta completa en puntos de control a nivel milimétrico que podían mecanizarse e inspeccionarse con precisión. Tras generar más de 2000 planos de fabricación detallados, Dongan logró una transición fluida desde el diseño conceptual hasta los procesos de fabricación.
Fabricación de precisión de componentes de estructuras de acero
Según el diseño final, el aro de la noria consta de 24 cerchas tubulares espaciales ensambladas en un anillo completo. El error total acumulado para toda la estructura no podía superar los 8 milímetros. Cada cercha mide 16 metros de longitud y pesa 8,7 toneladas. En ambos extremos de cada cercha, un total de 412 orificios para pernos requieren una precisión de mecanizado de ±0,2 milímetros. Estas cifras impusieron exigencias extremadamente altas a la precisión de fabricación.
Para cumplir con estos requisitos, Dongan adoptó máquinas de corte de intersección CNC de cinco ejes. Con una velocidad de avance de tan solo 0,1 milímetros por segundo, las máquinas tallaron curvas de intersección espacial complejas en tubos de cuerda principal con un diámetro de 426 milímetros. Este método garantizó una transmisión de fuerza fluida y una geometría de unión precisa.
La calidad de la soldadura también desempeñó un papel fundamental. Tras la soldadura, cada cercha se sometió a un proceso de doble verificación que combinó la medición de coordenadas y el seguimiento láser. Este método redujo la desviación geométrica a menos de 2 milímetros. Con el apoyo de máquinas de perforación CNC 3D e instrumentos de medición de coordenadas, el equipo de producción realizó inspecciones a escala real de cada componente terminado. Como resultado, la compatibilidad de los orificios para pernos en las 24 cerchas alcanzó el 100 %, lo que proporcionó una base sólida para una instalación eficiente en obra.
Montaje in situ fluido y preciso
Cada cercha tubular de 8,7 toneladas fue izada por una grúa sobre orugas de 400 toneladas e instalada mediante un método de ensamblaje segmentado a gran altura. Los operarios trabajaron a alturas de hasta 80 metros sobre el suelo. A esa altura, alinearon y fijaron manualmente, uno por uno, los 412 pernos de alta resistencia en cada conexión de brida.
Al conectarse la última viga con la primera, los instrumentos de medición registraron un error de cierre de tan solo 3,2 milímetros. Este resultado superó con creces los requisitos de tolerancia del diseño original. El 14 de diciembre del mismo año, se completó la puesta en marcha del sistema de accionamiento y la noria entró oficialmente en funcionamiento en Harbin Ice and Snow World. La estructura incorpora aproximadamente 1500 toneladas de acero y 36 000 juegos de pernos de alta resistencia.
Hoy, durante cada temporada de funcionamiento del Mundo de Hielo y Nieve, el “Ojo de Harbin” recibe a más de 1,3 millones de visitantes al año. Más allá de su valor turístico, el proyecto demuestra la solidez de la fabricación china de estructuras de acero, los métodos avanzados de diseño digital y la gestión precisa de la construcción. Asimismo, pone de manifiesto cómo la experiencia industrial puede respaldar con éxito ambiciosas visiones arquitectónicas en algunos de los climas más extremos del mundo.
Fecha de publicación: 21 de enero de 2026



